Therat
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12:42:23 pm on Octubre 30, 2009 | # |
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Sí tuve trabajo anoche, pero fue distinto a lo que pensaba. El periódico que debe salir este domingo está casi terminado. Una resma que compre hoy y unos ajustes mañana, y a impresión.
Buena parte de la noche se me fue en hacer supermercado. En el transcurso de lo cual compré una funda de caramelos. De un tipo de caramelos que no veía desde hace unos diecisiete años.
Los vendían en un bazar que operaba junto a la iglesia en la que mis padres trabajaron durante buena parte de mi niñez. Era pequeña, estaba casi en ruinas, y los asistentes estaban muy desanimados. Nos enviaron a restaurar las cosas en la medida de lo posible, y guardo muy buenos recuerdos.
Ese templo ya no existe, pero las personas permanecen, algunas son parte de mi vida hasta hoy.
Tuve algunos primos y amigos (la mayoría ya no viven en mi país) con los que comprábamos los dichosos caramelos. Al verlos anoche regresé por unos segundos a aquellos inicios de los 90. A mis hermanos, pequeños. A aquella experiencia tan cercana a la labor misionera.
No tendría sentido ponerse nostálgico. Los campos están blancos…